Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos, sigue utilizando su perfil personal de Twitter para lanzar todo tipo de amenazas y graves acusaciones.

El último de sus objetivos ha sido Google, y el pasado fin de semana publicó un tweet en el que aseguraba que «Google está ayudando a China y sus militares». Como es de esperar, esta acusación iba a acompañada de una doble recriminación, y Trump les reprocha no estar ayudando a los Estados Unidos.

Trump comparó esta situación con las pasadas elecciones

El magnate estadounidense dice que esta situación es «terrible» y se mofó de que Google «apoyó a la corrupta Hillary Clinton y no a Trump…y ¿cómo acabó esto?».

Días antes de que Trump publicara este tweet, Joseph Dunford (Presidente del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos) acusó al gigante tecnológico de lo mismo, aunque lo dijo de una manera un poco menos inquisitiva:

«El trabajo que Google está haciendo en China está beneficiando indirectamente a los militares chinos».

Google ha respondido a estas acusaciones, y ha negado «estar trabajando con los militares chinos». De hecho, la compañía se defiende afirmando que ellos están trabajando con el Departamento de Defensa de su país:

«No estamos trabajando con el ejército chino. Estamos trabajando con el gobierno de Estados Unidos, incluido el Departamento de Defensa, en muchas áreas, como la ciberseguridad, el reclutamiento y la atención médica».

No es la única polémica relacionada con Google y China que escuchamos en los últimos meses. A finales del año pasado vimos como Google acabó cancelando Dragonfly, un motor de búsqueda censurado con el que planeaba volver al gigante asiático.